mejor técnica para operar hemorroides

¿Cuál es la mejor técnica para operar hemorroides hoy? Comparativa médica actual

Cuando las hemorroides han avanzado y los tratamientos más sencillos ya no funcionan ni parecen hacer ningún efecto llega el momento de preguntarse si sería conveniente la operación pero ¿cuál es la mejor técnica para operar hemorroides actualmente? Vamos a intentar darte algo de luz sobre esta pregunta recurrente.

La respuesta depende del tipo de hemorroides, su grado, la presencia de prolapso y los síntomas de cada paciente.

La cirugía convencional sigue siendo útil en algunos casos. Pero durante los últimos años se han desarrollado procedimientos que permiten tratar la enfermedad de una forma menos agresiva.

En Stop Hemorroides realizamos una valoración previa.  Eso nos sirve para conocer las características de cada caso y decidir qué tratamiento puede resultar más adecuado.

Porque antes de hablar de una técnica concreta hay que saber exactamente qué estamos tratando.

Qué debemos valorar antes de elegir una técnica

No existe una única intervención válida para todos los pacientes. Una persona puede consultar por un sangrado recurrente mientras que otra presenta un prolapso que debe recolocar después de cada evacuación. Aunque ambas tengan hemorroides, el problema no es exactamente el mismo.

Por eso, para determinar la mejor técnica para operar hemorroides es necesario conocer el grado de la enfermedad, los síntomas y la evolución que ha tenido hasta ese momento.

También hay que valorar qué tratamientos se han probado anteriormente y cómo han respondido. La exploración por parte del especialista permite reunir toda esta información antes de plantear una intervención.

Cirugía tradicional de las hemorroides

La hemorroidectomía convencional consiste en extirpar el tejido hemorroidal. Es una técnica conocida desde hace muchos años y sigue utilizándose, especialmente en determinados casos avanzados.

Su principal inconveniente está relacionado con el postoperatorio. La zona anal es muy sensible y la extirpación de tejido puede provocar dolor y hacer que la recuperación resulte más incómoda.

Esto no significa que sea una técnica que haya dejado de utilizarse. Hay pacientes en los que puede estar indicada.

Lo que ha cambiado es que actualmente disponemos de otras alternativas y podemos valorar cuál encaja mejor en cada situación.

THD Anolift: tratar las arterias sin extirpar tejido

Una de esas alternativas es la desarterialización hemorroidal guiada por Doppler, conocida como THD. Su planteamiento es diferente al de la hemorroidectomía tradicional porque no se basa en extirpar las hemorroides.

Mediante una sonda Doppler se identifican con precisión las arterias que aportan sangre al tejido hemorroidal. Después se ligan esas arterias para reducir el riego sanguíneo y conseguir que las hemorroides se desinflamen progresivamente.

Cuando además existe un prolapso, el procedimiento THD Anolift para el tratamiento de las hemorroides  permite elevar el tejido y fijarlo de nuevo en su posición anatómica.

THD frente a la cirugía convencional: ¿qué diferencias hay?

La diferencia principal está en la forma de abordar la enfermedad. La cirugía convencional elimina físicamente el tejido hemorroidal. La técnica THD busca reducir el aporte sanguíneo que mantiene las hemorroides congestionadas y, cuando es necesario, corregir también el prolapso.

Al no extirpar tejido, una de las ventajas del THD es el menor dolor postoperatorio. También permite una recuperación más rápida, algo que preocupa especialmente a quienes necesitan reincorporarse cuanto antes a su actividad habitual.

Esto no convierte automáticamente al THD en la mejor opción para cualquier persona. La elección debe realizarse después de estudiar el caso y confirmar que el procedimiento está correctamente indicado.

Entonces, ¿cuál es la mejor técnica para operar hemorroides?

Si buscamos una respuesta única, probablemente estaremos simplificando demasiado. La mejor técnica para operar hemorroides es la que permite resolver el problema concreto de cada paciente con el menor impacto posible.

Actualmente, las técnicas mínimamente invasivas tienen un papel importante porque permiten abordar la enfermedad respetando mejor los tejidos. En el caso de THD Anolift, además, se puede actuar tanto sobre el aporte sanguíneo como sobre el prolapso.

Según la información de Stop Hemorroides, el tratamiento está indicado para todos los grados de patología hemorroidal. Aun así, será la valoración médica la que determine si es la opción apropiada en cada caso.

La técnica importa, pero también quién indica el tratamiento

Elegir una técnica porque parece más moderna no debería ser el criterio principal. Primero hay que realizar un diagnóstico correcto y comprobar qué procedimiento puede resolver mejor el problema.

La experiencia del especialista resulta especialmente importante cuando se utilizan técnicas como THD, tanto para seleccionar correctamente al paciente como para realizar el procedimiento.

Puedes consultar la trayectoria del Dr. Antonio Rafael Barrasa en Doctoralia y conocer su experiencia en cirugía general y proctología.

Una valoración permite saber qué opción encaja mejor contigo

Si tienes sangrado frecuente, prolapso o llevas tiempo conviviendo con molestias, puede haber llegado el momento de valorar un tratamiento diferente. No tienes que decidir por tu cuenta cuál es la mejor técnica para operar hemorroides.

La exploración permite conocer el grado de la enfermedad y explicar las distintas posibilidades antes de tomar una decisión. En algunos pacientes será posible utilizar una técnica mínimamente invasiva como THD Anolift y en otros puede ser más conveniente plantear otra opción.

Si quieres estudiar tu caso, puedes solicitar una valoración con el Dr. Barrasa y conocer qué tratamiento puede ser el más adecuado para ti.