Síntomas de las hemorroides internas: señales que no deberías ignorar
Hablar de hemorroides no es cómodo. Lo sabemos. Pero los síntomas de las hemorroides internas son más frecuentes de lo que imaginas. Y, cuanto antes los identifiques, antes podrás solucionarlos. Muchas personas conviven con pequeñas señales durante meses.
Piensan que “ya se pasará”. O que “no es nada”. El problema es que el cuerpo suele avisar antes de que la situación empeore. Y conviene escucharle.
Hoy en StopHemorroides vamos a intentar darte soluciones tanto para identificarlas como para darles una solución definitiva.
Con la técnica THD Anolift mínimamente invasiva se pueden tratar las hemorroides para tratar los síntomas.
¿Qué son exactamente las hemorroides internas?
Las hemorroides internas son venas inflamadas de la cara interna del ano. Están en una zona que apenas duele al principio. Por eso pueden desarrollarse sin que notes molestias claras. No aparecen de la nada.
Suelen estar relacionadas con estreñimiento, esfuerzo al evacuar, pasar mucho tiempo sentado o llevar una dieta baja en fibra. El embarazo y el sedentarismo también influyen.
No siempre duelen. Y ahí está el engaño.
El síntoma más común: sangrado anal sin dolor
El signo más habitual de los síntomas de las hemorroides internas es el sangrado rojo brillante al ir al baño. Puede aparecer en el papel higiénico. O en el inodoro. A veces es solo una pequeña mancha. Otras veces impresiona más.
Lo importante es esto: no es normal sangrar al evacuar. Aunque muchas veces se deba a hemorroides, siempre conviene comprobarlo con un profesional.
Sensación de que no has terminado
Otro síntoma muy típico es la sensación de evacuación incompleta. Sales del baño y sientes que algo sigue ahí. Como si no hubieras terminado del todo.
Esa presión constante puede volverse molesta. No es dolor fuerte. Es más bien una incomodidad persistente.
Y con el tiempo, agota.
Picor, escozor y molestias leves
Aunque no haya dolor intenso, pueden aparecer picor anal, escozor o una ligera irritación. Esto sucede porque la mucosa inflamada puede producir secreciones. O porque la zona está más sensible de lo habitual. Esto es lo propio de las hemorroides externas
Muchas personas intentan compensarlo limpiándose en exceso. Y eso, sin querer, empeora la irritación.
Cuando aparece el prolapso
En fases más avanzadas, las hemorroides pueden salir hacia el exterior al hacer esfuerzo. Esto se llama prolapso hemorroidal. Al principio regresan solas. Después puede que tengas que recolocarlas manualmente.
Y en grados más severos, permanecen fuera. En ese punto, las molestias aumentan. La inflamación puede ser mayor. Y el riesgo de complicaciones también.
Grados de las hemorroides internas
La evolución influye mucho en los síntomas de las hemorroides internas:
- Grado I: sangrado, pero sin que salgan al exterior.
- Grado II: protruyen al evacuar y regresan solas.
- Grado III: necesitan recolocación manual.
- Grado IV: permanecen fuera de forma constante.
Cuanto antes se detecten, más sencillo suele ser el tratamiento.
El dolor característico de las hemorroides
Lo normal es que el dolor anal no sea debido a hemorroides, y menos a hemorroides internas. Peor en ocasiones se puede producir una trombosis de las hemorroides externas que se acompaña de inflamación que ocasionan dolor.
En esos casos, el malestar puede ser intenso. Sentarse duele. Caminar molesta. Incluso el descanso se complica. Si ocurre esto, no conviene esperar.
Factores que empeoran los síntomas
Hay hábitos que agravan los síntomas de las hemorroides internas:
- Pasar mucho tiempo en el inodoro.
- Hacer fuerza excesiva al evacuar.
- Beber poca agua.
- Comer poca fibra.
- Llevar una vida muy sedentaria.
Pequeños cambios pueden marcar una gran diferencia. Más fruta. Más verdura. Más movimiento. Más hidratación.
Diferencia las hemorroides internas y las hemorroides externas
Lo habitual es que coexistan ambos tipos de hemorroides y puede costar diferenciar unas de otras. Aun así, las hemorroides externas suelen doler más. Se notan como bultos visibles y pueden ser muy sensibles al tacto. Las internas, en cambio, se manifiestan sobre todo con sangrado indoloro al inicio.
Por eso muchas veces pasan desapercibidas. Un diagnóstico adecuado evita confusiones con otras patologías como fisuras o problemas inflamatorios.
¿Cuándo deberías consultar?
Si hay sangrado repetido, si el prolapso aumenta o si el dolor aparece, es momento de acudir a un especialista. No por alarma. Sino por tranquilidad. Hoy existen tratamientos eficaces y menos invasivos que hace años.
Una valoración adecuada permite elegir la mejor opción según tu caso. Si quieres conocer alternativas actuales y enfoques especializados para tratar esta patología con seguridad.
Si es tu caso contacta con nosotros o pide tu cita directamente para una valoración personalizada.
Los síntomas de las hemorroides pueden comenzar de forma silenciosa. Un poco de sangre. Una ligera presión. Algo de picor. Pero ignorarlos no los hace desaparecer. Escuchar tu cuerpo sí.
Detectarlos a tiempo facilita el tratamiento y evita complicaciones. Y, sobre todo, te devuelve la tranquilidad. Porque cuando entiendes lo que te ocurre, todo se afronta mejor.
