Cirugía de hemorroides sin heridas: qué cambia frente a la operación tradicional
Si te estas planteando una operación de hemorroides seguro que el postoperatorio es lo que más te preocupa. No es para menos porque la zona anal es especialmente sensible. De ahí que muchas personas sigan asociando esta intervención con dolor, heridas quirúrgicas y varias semanas de recuperación. Pero déjanos decirte que la forma de tratar las hemorroides ha evolucionado mucho, ahora la llamada cirugía hemorroides sin heridas hace referencia a técnicas que evitan la extirpación del tejido hemorroidal y, con ello, las heridas propias de una hemorroidectomía convencional.
En Stop Hemorroides utilizamos THD® Anolift, una técnica mínimamente invasiva que permite actuar sobre las arterias que alimentan las hemorroides y, cuando existe prolapso, recolocar el tejido en su posición.
Qué significa realmente una cirugía de hemorroides sin heridas
Conviene aclarar este concepto desde el principio. Hablar de cirugía de hemorroides sin heridas no significa que no se realice una intervención quirúrgica. La diferencia está en cómo se aborda el problema.
En la hemorroidectomía tradicional se extirpa el tejido hemorroidal. Esto deja una zona que debe cicatrizar y que puede resultar dolorosa durante el postoperatorio.
Con la técnica THD el planteamiento es distinto. En lugar de eliminar las hemorroides mediante su extirpación, se reduce el flujo de sangre que reciben. El tejido hemorroidal se conserva y disminuye progresivamente de volumen.
Esta diferencia ayuda a entender por qué el postoperatorio puede resultar más llevadero.
Cómo funciona THD Anolift
El procedimiento comienza localizando las arterias que aportan sangre a las hemorroides. Para hacerlo se utiliza una sonda con tecnología Doppler, que permite identificarlas con precisión.
Una vez localizadas, estas arterias se ligan mediante suturas. Al disminuir el aporte sanguíneo, se reduce progresivamente la congestión de las hemorroides.
Si el paciente presenta además un prolapso, el tratamiento permite elevar el tejido que ha descendido y fijarlo de nuevo en su posición natural. De esta manera se intenta recuperar la anatomía normal del canal anal sin recurrir a la extirpación.
Puedes consultar el procedimiento con más detalle en la página dedicada a la técnica THD® Anolift.
Qué cambia frente a una operación tradicional de hemorroides
La diferencia fundamental está en que ambos procedimientos llegan al problema por caminos distintos. La hemorroidectomía convencional elimina las hemorroides mediante la extirpación del tejido. THD Anolift reduce el aporte sanguíneo que las mantiene congestionadas y corrige el prolapso cuando lo hay.
Esto tiene consecuencias durante la recuperación. Al evitar la extirpación de tejido, el dolor postoperatorio puede ser menor y el paciente puede recuperar antes su actividad habitual.
La cirugía tradicional sigue teniendo indicaciones y puede ser adecuada en determinados pacientes. Por eso, elegir una técnica u otra requiere conocer primero el tipo de hemorroides, su grado y los síntomas que están provocando.
El papel del Doppler en este tipo de intervención
Una parte importante de THD es precisamente la tecnología Doppler. Su función no es tratar directamente la hemorroide, sino ayudar al cirujano a localizar las arterias responsables de su vascularización.
La sonda detecta el flujo sanguíneo y permite identificar dónde se encuentran esos vasos. El cirujano puede entonces realizar las ligaduras en los puntos adecuados para reducir el aporte de sangre.
Es un procedimiento dirigido. No se interviene de la misma manera sobre todo el tejido, sino sobre las arterias localizadas previamente.
¿Puede tratarse también el prolapso sin extirpar las hemorroides?
El sangrado no es el único problema que pueden provocar las hemorroides. En grados más avanzados aparece con frecuencia el prolapso hemorroidal, es decir, el descenso del tejido hacia el exterior del canal anal.
En estos casos no basta con reducir el flujo sanguíneo. También hay que tratar ese descenso.
THD Anolift incorpora una técnica de elevación que permite reposicionar y fijar el tejido prolapsado. Esto hace posible abordar en la misma intervención tanto la vascularización de las hemorroides como el prolapso asociado.
Menos heridas también puede significar una recuperación más cómoda
Una de las razones por las que los pacientes preguntan por la cirugía de hemorroides sin heridas es el miedo al dolor después de la operación.
Es comprensible. La recuperación de una hemorroidectomía tradicional puede resultar incómoda precisamente porque se ha intervenido en una zona especialmente sensible.
Según la información de Stop Hemorroides, entre los principales beneficios de THD Anolift se encuentran el menor dolor postoperatorio y una recuperación más rápida. Esto puede facilitar una reincorporación más temprana a las actividades habituales, aunque los tiempos concretos dependerán siempre de cada paciente.
Hablar de menos dolor tampoco significa prometer una recuperación completamente libre de molestias. Cada persona responde de manera diferente a una intervención y debe seguir las indicaciones de su especialista durante el postoperatorio.
¿Para qué grados de hemorroides se utiliza THD Anolift?
Otro aspecto que conviene valorar es el grado de la enfermedad hemorroidal. Según la información de Stop Hemorroides, THD Anolift está indicado para todos los grados de patología hemorroidal.
Eso no significa que todas las personas con hemorroides tengan que operarse. Los casos leves pueden responder a medidas conservadoras y existen diferentes opciones de tratamiento según los síntomas.
La indicación quirúrgica debe partir siempre de una exploración. El sangrado, el grado de prolapso, las molestias y la evolución del problema ayudan al especialista a decidir qué procedimiento resulta más apropiado.
Una valoración previa permite elegir la técnica adecuada
Buscar una cirugía menos agresiva es comprensible, pero la elección del tratamiento no debería basarse únicamente en evitar las heridas de la cirugía tradicional.
Primero hay que confirmar que los síntomas se deben realmente a una enfermedad hemorroidal, determinar su grado y estudiar las características concretas del paciente. A partir de ahí puede valorarse si THD Anolift es una buena opción.
Puedes consultar la trayectoria del Dr. Antonio Rafael Barrasa en Doctoralia y conocer más sobre su experiencia en este tipo de tratamientos.
Otra forma de abordar la cirugía de las hemorroides
La cirugía hemorroides sin heridas refleja bien uno de los cambios que se han producido en el tratamiento de esta enfermedad. Ya no siempre es necesario recurrir a la extirpación del tejido para tratar las hemorroides y corregir el prolapso.
THD Anolift utiliza Doppler para localizar las arterias, reduce su aporte sanguíneo y permite recolocar el tejido prolapsado. El objetivo es solucionar el problema con una intervención menos agresiva y facilitar una recuperación más cómoda.
Si tienes sangrado, prolapso o molestias que se repiten y quieres saber qué tratamiento puede ser adecuado para tu caso, puedes solicitar una valoración con el Dr. Barrasa.
